Alopecia en la juventud

Alopecia en la juventud

La falta de densidad capilar y la caída del cabello suceden por lo general a mediana edad. Sin embargo, puede aparecer en la juventud con más frecuencia de la que se piensa. La alopecia en la juventud puede resultar difícil para quien lo padece. Principalmente porque en la adolescencia y primeros años de juventud, la seguridad y confianza no atraviesan su mejor momento. Existe gran vulnerabilidad en la autoestima en esta etapa. Por lo que, presentar calvicie, puede ser particularmente problemático.

Las burlas y el acoso es otra de las consecuencias que puede traer el perder cabello desde temprana edad. Esto, incrementa el estrés emocional que ya de por sí, los jóvenes experimentan. Llevando entonces al empeoramiento de la calvicie, que se convierte también en alopecia emocional. Si deseas conocer más acerca de este tema, has llegado al lugar indicado. La alopecia en la juventud, en la mayoría de casos, puede llegar a prevenirse. Pero es necesario que un especialista encuentre el factor que podría originarla. Pues la caída del cabello puede deberse a alguna afección que no es directamente del cuero cabelludo.

Te puede interesar: Miedo al injerto capilar, principales preocupaciones

¿Qué es la alopecia en la juventud?

Alopecia en la juventud

La alopecia en la juventud hace referencia a una pérdida capilar prematura, que se presenta principalmente en el cuero cabelludo. Siendo uno de los problemas principales por el que los jóvenes acuden a clínicas capilares. Esta condición puede manifestarse en hombres y mujeres desde la adolescencia hasta los 30 años. Pero son los caballeros los que llegan a desarrollarla con más frecuencia.

Son variados los síntomas que se presentan en estos casos, dependiendo de la causa y el tipo de alopecia. Puede iniciar como una marcada caída del pelo, manteniéndose por años hasta que la pérdida es total. Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Pérdida de cabello gradual o repentina: Puede ser en zonas específicas del cuero cabelludo. Como las entradas o la coronilla, o de forma difusa en todo el cuero cabelludo.
  • Adelgazamiento del cabello: El cabello se vuelve más fino y débil, perdiendo su volumen y densidad natural.
  • Aumento de la fragilidad del cabello: Se rompe con mayor facilidad. Aumentando la cantidad de cabellos que se encuentran en el cepillo, la almohada o al lavarlo.
  • Picazón o irritación del cuero cabelludo: Sensación de incomodidad que puede acompañar a la caída del cabello en algunos casos.

Alopecia en la juventud

Muchas personas deciden hacer frente a esta situación, rapando su cabeza. No obstante, por diversos motivos estéticos, algunos no encuentran útil esta alternativa. En las mujeres, la caída capilar jamás llega a ser total, pero sí evidente. Razón que puede provocar grandes malestares emocionales.

La alopecia en la juventud puede tener un impacto significativo en la autoestima y la calidad de vida de las personas que la padecen. Sentimientos de vergüenza, ansiedad o depresión son comunes en estos casos. Es importante consultar con un dermatólogo o tricólogo para obtener un diagnóstico preciso y determinar el tratamiento más adecuado.

¿Por qué ocurre la alopecia en la juventud?

Alopecia en la juventud

Son muchas las causas que pueden llevar a padecer alopecia en la juventud, por lo que, distinguirlas es de gran importancia. El problema inicial puede estar en la genética, sin embargo, otros motivos también se relacionan con la pérdida de pelo. Para comenzar, es importante tener en cuenta que la contaminación ambiental afecta la calidad del cabello y favorece su caída. También, es común hacer uso de champús con componentes agresivos para el cuero cabelludo. Del mismo modo, el uso excesivo de secadores, planchas y tintes, queman y estropean la melena.

Otros factores vinculados a la alopecia en la juventud son: el estrés, muy habitual en la adolescencia y juventud. Una alimentación poco equilibrada y carente de ciertos nutrientes. Esto puede influir negativamente en la resistencia del cabello. Es cierto, que estos son factores comunes en todas las edades, pero tienden a causar más daño en edades tempranas.

Estos motivos por los que la alopecia en la juventud aparece, se descartan cuando hablamos de un factor genético. Sin embargo, la genética siempre ha existido y, el número de jóvenes afectados por esta condición, ha aumentado en los últimos tiempos. Cada tipo de cabello presenta características y condiciones diferentes y, ante determinados estímulos, reaccionan de forma distinta.

No será igual un pelo reseco, que una melena grasosa que no amerita ser manipulada. Anteriormente, la alopecia era asociada a la mediana y avanzada edad, siempre con antecedentes familiares. Pero, actualmente, este patrón ha tenido un drástico cambio. Haciendo que la alopecia en la juventud sea cada vez más habitual.

¿Cómo tratarla?

Alopecia en la juventud

Cuando se presenta la alopecia en la juventud, es necesario que el paciente sea analizado exhaustivamente para dar con la causa del problema. Tal como hemos visto a lo largo del artículo, esta condición se desarrolla por diversos motivos. Aunque algunos casos requieren decisiones más drásticas, otras personas solo deben buscar el fortalecimiento de sus hebras para restablecer su crecimiento.

Una clínica capilar tiene como propósito, investigar todo lo posible, hasta dar con el motivo de la pérdida capilar. Para así, poder establecer un tratamiento adecuado. De recibir algún tratamiento sin previo diagnóstico, es importante encender las alarmas.

Una evaluación diagnóstica se realiza con la finalidad de entender si se requieren ciertos tratamientos. Cuando esto no se toma en cuenta, la salud capilar y general pueden verse comprometidas. Por desgracia, debido a la alta demanda de tratamientos capilares, también ha aumentado la oferta de quienes brindan estos servicios. Pero no todos cuentan con la preparación y certificación necesaria.

Es importante visitar una clínica capilar con excelente reputación, como es el caso de Capilclinic. Donde la evaluación médica incluirá:

  • Historial médico: Se analiza la historia clínica del paciente. Incluyendo antecedentes familiares de alopecia, enfermedades, medicamentos y hábitos de vida.
  • Examen físico del cuero cabelludo: Se examina el cuero cabelludo para detectar signos de inflamación, infección o daño.
  • Análisis de sangre: Se pueden realizar análisis de sangre para descartar posibles causas médicas de la alopecia. Como deficiencias nutricionales o desequilibrios hormonales.
  • Tricoscopia: Se utiliza un instrumento llamado tricoscopio para observar el cabello y el cuero cabelludo con mayor detalle.
  • Biopsia del cuero cabelludo: En algunos casos, se puede realizar una biopsia del cuero cabelludo para obtener un diagnóstico más preciso.

De esta manera, la alopecia en la juventud puede tratarse con:

Técnicas preventivas

Las técnicas capilares de prevención, ayudan a mejorar las condiciones del pelo, favoreciendo su crecimiento y evitando la caída del mismo. Una persona con un cuero cabelludo saludable, puede perder entre 70 y 100 cabellos al día. Dichos tratamientos intentan multiplicar la cantidad de pelo en crecimiento. Como lo hacen los tratamientos bioestimulantes, que previenen la pérdida capilar, al tiempo que fortalecen la melena.

De esta forma, es posible evitar la tendencia a perder cabello desde una edad temprana. Las técnicas preventivas son tratamientos aprobados que han conseguido beneficiar a miles de personas. Estos procedimientos utilizan vitaminas, minerales, oligoelementos, incluso productos propios del cuerpo, para ser aplicados en el cuero cabelludo y mejorar su estado.

Algunas de las técnicas más comunes son:

  • Láser capilar: La terapia láser de baja intensidad (LLLT) estimula la microcirculación sanguínea en el cuero cabelludo. Lo que proporciona oxígeno y nutrientes a los folículos pilosos.
  • Mesoterapia capilar: Se inyectan vitaminas, minerales y otros nutrientes directamente en el cuero cabelludo. Para fortalecer el cabello y estimular su crecimiento.
  • Carboxiterapia: Se aplica dióxido de carbono en el cuero cabelludo para mejorar la circulación sanguínea y oxigenar los folículos pilosos.
  • Productos capilares específicos: Existen champús, lociones y otros productos capilares específicos para prevenir la caída del cabello. Estos productos suelen contener ingredientes que fortalecen el cabello, estimulan su crecimiento y combaten la grasa del cuero cabelludo.
  • Masaje capilar: El masaje capilar ayuda a mejorar la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. Lo que puede contribuir a fortalecer el cabello y prevenir su caída. Se puede realizar un masaje capilar manual o con un dispositivo específico.
  • Control del estrés: El estrés es un factor que puede contribuir a la caída del cabello. Es importante encontrar formas de controlar el estrés, como la meditación, el yoga o el ejercicio físico.

Trasplantes de cabello

Si bien, las técnicas preventivas pueden resultar muy beneficiosas. Existen casos en los que no es demasiado lo que pueden hacer por el paciente. Requiriendo entonces, un procedimiento más específico, que, aunque puede combinarse con los tratamientos preventivos, será la base de la recuperación capilar.

Hablamos de una intervención quirúrgica, en la que se toma pelo de una zona libre de alopecia, para trasplantarse a un área calva. Al momento de insertar este pelo en el cuero cabelludo, se sigue la misma dirección, profundidad y ángulo del resto de cabellos. Consiguiendo así repoblar la melena, con un desarrollo natural de nuevas hebras. Es un tratamiento definitivo, donde el pelo injertado, tras una buena técnica, no caerá nuevamente con el paso del tiempo.

Existen dos técnicas principales de trasplante capilar:

  • Técnica FUE (Follicular Unit Extraction): Se extraen los folículos pilosos uno por uno de la zona donante, utilizando un instrumento de precisión. Esta técnica no deja cicatrices visibles.
  • Técnica FUT (Follicular Unit Transplantation): Se extrae una tira de piel de la zona donante y se divide en unidades foliculares individuales. Los cuales se implantan en las zonas calvas. Esta técnica deja una cicatriz lineal en la zona donante, que se puede disimular con el cabello.

El cabello trasplantado comienza a crecer después de unos meses. El resultado final del trasplante capilar se puede apreciar entre 12 y 18 meses después de la intervención.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *