Caída de cabello estacional ¿Qué es?

Caída de cabello estacional

A lo largo del año y con el paso de las estaciones. El ciclo de crecimiento del cabello de toda persona experimenta ciertos cambios. Lo normal es que perdamos entre 80 y 100 hebras de pelo al día. Sin embargo, cuando la pérdida del cabello se acentúa durante algunos meses del año y luego se detiene. Podemos hablar de una caída de cabello estacional. Un tipo de efluvio telógeno que, por lo general, se presenta en otoño y que a menudo suele durar entre uno y dos meses.

Durante dicho periodo el pelo se vuelve más frágil, quebradizo y delgado. Al tiempo que empieza a manifestarse una notable disminución de la densidad capilar en el cuero cabelludo. Las causas que desencadenan esta problemática son diversas y varían en función de la etapa en la que se encuentre cada individuo. No obstante, si en algún momento de tu vida presentas alguno estos síntomas. Es fundamental que acudas a un especialista para obtener un diagnóstico preciso y empezar a recibir el tratamiento más oportuno.

Quédate con nosotros y descubre todo lo concerniente a este tipo de anomalía.

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¿Qué es la caída de cabello estacional?

Caída de cabello estacional

Cuando notamos que el cabello empieza a caerse más de lo normal en determinadas épocas del año. O cuando se vuelve extremadamente delgado, al punto quebrarse con más facilidad durante los meses de septiembre, octubre o noviembre. Estamos ante un caso de caída de cabello estacional. Esto significa que, el ciclo de crecimiento del pelo se prolonga por más tiempo del que debería en la fase telógena. Un estadio completamente natural por el que atraviesa la cabellera de cualquier persona y en la que el tallo del pelo se suelta y se cae.

Sin embargo, cuando el periodo de inactividad o de reposo del folículo piloso se extiende por unos meses. Para luego retornar a la fase anágena y dar inicio a la emergencia de nuevo cabello. Se corre el riesgo de lucir una melena más apagada y menos voluminosa. Aunque, por lo general, dicho estadio suele ser completamente transitorio y reversible. Además, es preciso acotar que se trata de un fenómeno que afecta con mayor frecuencia a las mujeres. Sobre todo, épocas de otoño.

No obstante, eso no quiere decir que los hombres estén exentos de enfrentar este problema. De hecho y pese a ser más inusual. La caída de cabello estacional que impacta al género masculino, por lo general, se manifiesta con la entrada de la primavera. Es decir que tiene lugar entre los meses de abril y mayo. Al menos en lo que respecta al calendario español. Pero, lo positivo en ambos casos este que, se trata de una pérdida de densidad capilar que tiene solución. Y que rara vez se deriva de agentes externos.

¿Por qué ocurre?

Caída de cabello estacional

Ante las múltiples interrogantes e inquietudes que surgen en relación a este tema y tomando en cuenta los procesos biológicos. Diversos investigadores explican que este tipo de efluvio forma parte de la adaptación evolutiva natural de todos los mamíferos con pelo. Entre los que también se encuentran los seres humanos. Por ello, sostienen que, al igual que los animales, dentro de la adaptación del hombre a la temperatura y a los cambios ambientales. Se suscita la renovación del pelo.

Así pues, vemos que la caída de cabello estacional suele acentuarse en primavera. Para posteriormente reanudarse nuevamente hasta mediados o finales de otoño. Dando paso a la fase crecimiento en diciembre y a lo largo de todo el invierno. Un ciclo de recambio que hace posible que en verano tengamos suficiente cabello para proteger el cuero cabelludo de los rayos del sol.

El problema, en todo caso, se presenta cuando la pérdida de cabello se extiende por más de tres meses. O cuando por la significativa caída empiezan a aparecer claros notables que dejan ver el cuero cabelludo. Debido a que un patrón tan prolongado. Suele estar más vinculado con el principio de algún tipo de alopecia que con un efluvio temporal o pasajero. Y es ahí cuando debemos empezar a preocuparnos y solicitar la asesoría de un profesional en la materia.

Factores de riesgo que inciden en este tipo de efluvio

Caída de cabello estacional

Si bien la caída de cabello estacional es un mecanismo de regeneración natural del cuerpo humano. Que forma parte del proceso recambio de los folículos pilosos. Existen ciertos factores tanto internos como externos que pueden propiciar o agravar este tipo de muda capilar. Con una frecuencia más elevada de la que deberíamos experimentar.

La mayoría de estas variables se pueden prevenir o controlar para preservar la integridad de nuestra melena. Incluso en el grueso de los casos, suelen ser transitorias, pero no por ello se deben descuidar. A continuación, te presentamos algunas de las más comunes:

Cambios en las horas de luz

Caída de cabello estacional

La disminución de la exposición solar diaria incide en nuestros ritmos circadianos. Alterando el comportamiento del cuerpo a lo largo del día. Por ende, una reducción en la recepción de las horas de luz puede afectar el equilibrio hormonal de cualquier persona. Haciendo que su cerebro segregue una menor cantidad de melatonina y una mayor cantidad de cortisol.

Una serie de desequilibrios que podría acelerar la caída del cabello estacional y convencional. Aumentando el riesgo de padecer de alopecia.

Elevados niveles de estrés

Caída de cabello estacional

Cuando una cabellera se encuentra durante la fase del efluvio telógeno. Los altos grados de tensión mental hacen que los folículos pilosos pasen más tiempo del que deberían en estado de reposo. Y esto, solo hará que el cabello se caiga más rápido de lo normal y por ende será más notable la pérdida de la densidad capilar.

Así que si llevas un ritmo de vida demasiado agitado. Te recomendamos realizar algún tipo actividad física que te ayude a drenar todo ese estrés acumulado. Esto, no solo será beneficioso para tu melena, sino también para tu salud en general.

Fatiga

Caída de cabello estacional

El cansancio excesivo por trabajar demasiado o por dormir menos de 8 horas al día. Es otro de los factores de riesgo que desencadenan la pérdida de pelo precipitada. Por ello, si atraviesas por una caída de cabello estacional. Es muy probable que esta se agrave bajo esas circunstancias de agotamiento físico y mental.

Dietas estrictas

Ingerir menos nutrientes de los que requiere el organismo para mantenerse en perfecto estado, por llevar regímenes alimenticios demasiado estrictos. Bien sea para bajar de peso o para mantenerse en forma. No solo podría conducir a un estadio incipiente de desnutrición. Sino que, además, podría incrementar los síntomas de un efluvio telógeno durante ciertos periodos del año.

Esto hace que sea indispensable llevar una dieta sana, equilibrada y variada. Preferiblemente, rica en vitaminas, en aminoácidos, en ácidos grasos y en oligoelementos como el hierro, el magnesio y el cobre. Por lo que incrementar el consumo de pescados, de mariscos, de pollo y de frutos secos, como las almendras. Será altamente beneficioso para mitigar la caída de cabello estacional.

De igual forma, otros de los factores que inciden con bastante frecuencia en la pérdida de densidad capilar en lapsos puntuales. Son los siguientes:

  • Efectos secundarios de algunos medicamentos, como antidepresivos.
  • Patologías subyacentes, entre las que destacan la dermatitis seborreica y las alteraciones de las funciones tiroideas.
  • Cambios hormonales ocasionados por la menopausia.
  • Predisposición genética a la calvicie.
  • Embarazo.
  • Uso excesivo de químico y de herramientas de calor.
  • Rutinas de cuidado capilar inadecuadas.
  • Productos capilares con sulfatos y parabenos.

Diferencias entre la caída de cabello estacional y la alopecia  

Perder abundante cabello en un día, es una señal que preocupa a cualquier persona. Incluso si la caída se encuentra dentro del rango normal o si es estacional. Sin embargo, si esta situación se manifiesta única y exclusivamente durante uno o dos meses y luego el cabello vuelve a crecer con normalidad. No hay porque alarmarse demasiado. Se convertirá realmente en un problema, cuando ese período se prolongue por más 3 meses. O cuando el pelo empiece a lucir débil y delgado.

En ese orden, algunos términos en los que se evidencian las principales distinciones entre la alopecia y la caída de cabello estacional, son los siguientes:

  • Aspecto del pelo. Mientras que, durante la caída de cabello estacional, el pelo sigue conservando su brillo y fuerza habitual. Cuando se trata propiamente de una alopecia, el cabello empieza a lucir fino, quebradizo y apagado.
  • Densidad del cabello. Al igual que como sucede con la apariencia del cabello, en el ítem anterior. En casos de pérdida estacional, no termina de apreciarse una significativa merma de volumen capilar.
  • Zonas afectadas. La mayor parte de las alopecias, tienden a manifestarse con mayor frecuencia en la zona de la coronilla. O en la zona de las entradas. Mientras que, las caídas de cabello estacional, no se evidencian en un área concreta.

Sin embargo y pese a todas estas consideraciones. Es preciso acotar que el factor más trascendental entre ambas manifestaciones es el tiempo. Por ello, si notas que, de un momento a otro, los síntomas de la pérdida de cabello se acentúan. No dudes en ponerte en contacto con un especialista.

¿Cómo combatirla?

A pesar de que la caída de cabello en otoño o en primavera son parte de un proceso biológico casi inevitable. Hay ciertas medidas que puedes adoptar en tu día a día que te permitirán minimizar o reducir significativamente sus efectos en el cuero cabelludo. En ese orden, te presentamos algunas de las recomendaciones que más podrían ayudarte en ese objetivo:

  • Evita cepillarte el cabello cuando esté húmedo
  • Descarta el lavado del pelo con demasiada frecuencia
  • Péinate todos los días.
  • Usa champús libres de sulfatos y parabenos.
  • Lleva una dieta rica en hierro, en proteínas, en vitamina B, en aminoácidos y en antioxidantes.
  • Masajea tu cuero cabelludo con aceites esenciales.
  • Mantente bien hidratado.
  • Córtate el pelo de manera regular, especialmente las puntas.
  • Lava tu cabello únicamente con agua fría.
  • Adquiere un champú con propiedades anticaída. El champú de Vilanolab y el kit de regeneración capilar del mismo laboratorio son una extraordinaria opción.
  • Protégete del sol, de la lluvia y de la nieve.
  • Apuesta por tratamientos complementarios como mesoterapia capilar, cuando los consejos anteriores dejen de ser suficiente.

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