¿Salud mental en el hombre afecta al cabello?

salud mental en el hombre afecta el cabello

Cuando estamos tranquilos, sin estrés, ansiedad o depresión, nuestro cabello permanece sano. Pero la salud mental afecta el estado de nuestro cabello. Cuando nos sometemos a un estrés excesivo nuestro cabello sufre, se hace más propenso a padecer de alopecia. A este tipo de calvicie se le denomina alopecia nerviosa y es la muestra de que la salud mental en el hombre afecta al cabello de manera directa.

La caída del cabello por estrés o problemas de salud mental, suele ser temporal. Pero no por eso deja de ser preocupante e importante. Es necesario mantener la estabilidad emocional, para evitar daños capilares y de otra índole, en nuestro organismo. En este artículo te hablaremos sobre ¿Salud mental en el hombre afecta al cabello? y las principales afecciones que provocan la alopecia nerviosa.

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¿Salud mental en el hombre afecta al cabello?

Salud mental en el hombre afecta al cabello

El cabello y la salud mental guardan estrecha relación. Que exista la calvicie puede crear un círculo vicioso, que puede resultar grave. La alopecia areata es común en las mujeres jóvenes. Esta alopecia se encuentra en zonas localizadas y puede tener origen autoinmune. Que una persona sea hombre o mujer, se encuentre ante la presencia de alopecia, genera problemas emocionales en ella. Se presenta estrés, angustia, depresión, ansiedad.

Estos estados emocionales, empeoran la situación, ya que aumentan la pérdida de cabello. Para dar solución a este problema se debe acudir a una clínica capilar y someterse a la revisión de un especialista. Allí te darán la asesoría necesaria en cuanto a tratamientos que frenen la caída y te devuelvan la tranquilidad emocional, al ver como tu cabello crece de nuevo.

La alopecia areata no es el único tipo de alopecia que puede aparecer por problemas emocionales. Se puede decir que debido a que al aparecer, todas generan estrés, se encuentran en su totalidad vinculadas a la calvicie nerviosa. Esta alopecia se presenta gradualmente y de igual manera va haciendo menos abundante la cabellera. Puede aparecer en hombres y mujeres, sin distinción de edad o raza. Incluso puede hacerse presente en niños.

El pelo se cae de forma homogénea y gradual. Se cae el cabello en toda la cabeza, no presenta claros localizados. Se origina por estrés, ansiedad, angustia o depresión. Un nivel alto de estrés hace el cabello más frágil, logrando que este se rompa con mayor facilidad y se desprenda en cantidades considerables.

Patologías mentales que provocan la caída del pelo

Salud mental en el hombre afecta al cabello

La salud capilar se ve afectada por múltiples variables externas que van desde la contaminación hasta rutinas de higiene deficiente. Pero también puede verse comprometida y significativamente alterada por trastornos de orden psicológico. Muchos de estos estadios llevan a las personas a estar inmersas en una sostenida inestabilidad psíquica, física y emocional. Y esto, por supuesto, tiene un impacto directo en la calidad e integridad del cabello.

Algunas de estas condiciones mentales son congénitas. Otras son el resultado de episodios traumáticos que dejan secuelas casi permanentes en la vida de un individuo. Sin embargo, la mayoría de las afecciones de este tipo coinciden en generar alteraciones en los niveles cortisol que segrega el organismo.

Esta hormona producida por la glándula suprarrenal ayuda al cuerpo a responder ante el estrés diario y fortalece el sistema inmunológico. Pero, además, está íntimamente vinculada con la caída del pelo. En especial, cuando se dispara por estados prolongados de ansiedad y de tensión en el sistema de cualquier individuo. Si alguna vez te han dicho que “te vas a quedar calvo del estrés”, ten en cuenta que se trata de una expresión real y con fundamento.

Por ello, es indiscutible el hecho de que salud mental en el hombre afecta al cabello. Y algunas de las patologías que por su naturaleza tienen un mayor impacto en el pelo, son las siguientes:

Depresión

Salud mental en el hombre afecta al cabello

La depresión es una enfermedad que se caracteriza por sentimientos de tristeza persistentes y estados de ánimo melancólicos. Este trastorno lleva a las personas a aislarse de su entorno y a perder el interés por las actividades cotidianas. Aunque también se manifiesta acompañada por cuadros de ansiedad y estadios sostenidos de angustia emocional.

Una serie de síntomas que hacen que los niveles de cortisol se mantengan elevados de manera continua, provocando un exceso de inflamación. Y alterando el ciclo de vida del cabello. Por tanto, es muy común que quienes padecen de esta afección enfrenten parte de los estragos del efluvio telógeno.

Trastorno bipolar

Salud mental en el hombre afecta al cabello

Si la depresión tiene un impacto negativo en el cabello, el trastorno bipolar mucho más. Debido a que se trata de una patología mental en la que el individuo atraviesa por cambios de humor o de temperamento sumamente bruscos. Bien sea en el curso de los episodios maniacos o en los episodios depresivos. Incluso durante la ciclotimia que es una de las tipologías más leves de esta afección de base biológica y genética.

Además, es muy común que los afectados por esta enfermedad experimenten problemas de concentración, hiperactividad y dificultades para conciliar el sueño. Sobre todo, en los estadios maniacos en los que se muestran eufóricos, animados e irritables al mismo tiempo. Conductas que los llevan a segregar más cortisol del que deberían y por ende se enfrentan a algunos síntomas de alopecia.

Así que el curso por este tipo de afecciones despeja cualquier duda y refirma la premisa de que la salud mental en el hombre afecta al cabello. A pesar de que las mujeres tienen una mayor tendencia a afrontar los síntomas depresivos.

Síndrome de estrés postraumático

Después de sufrir un accidente vial, de ser víctima de un robo o de perder a un ser a un ser querido en circunstancias violentas. Toda persona corre el riesgo de desarrollar un trastorno de estrés postraumático. Este puede hacer que el sujeto en cuestión tenga pesadillas constantes que le impidan conciliar el sueño. Pero también puede llevarlo a sentirse sobresaltado sin razón aparente y hasta a experimentar arrebatos de ira ante escenarios similares a la situación que vivió.

Este efecto mental puede prolongarse por mes o hasta años, todo depende del alcance del trauma. Por ello, lo más apropiado ante este tipo de episodios, es pedir ayuda y acudir a psicoterapia para volver a tener sosiego y evitar que el cabello se vuelva frágil, gris o quebradizo.

Tricotilomanía enfermedad psicológica que afecta el cabello

Otra enfermedad psicológica que afecta el cabello es la tricotilomanía. Aunque no es una afección que se origine en el cuero cabelludo, si es una enfermedad que termina afectando el cabello y generando pérdida del mismo. Se trata de la compulsión de ciertas personas a arrancarse el cabello de forma recurrente.

Los pacientes que padecen esta condición se arrancan los cabellos, pestañas, cejas o cualquier otro vello del cuerpo. Incluso pueden arrancar el pelo de una zona y un tiempo después, comenzar a hacerlo en otras áreas. Es algo que hacen de manera inconsciente generalmente. Pero existen algunas personas que lo hacen de manera más consciente. No es un acto obsesivo, ni viene dado por preocupación por la apariencia.

Se trata más bien de una sensación de ansiedad o tensión que alivian al arrancarse el pelo. Puede causar en el paciente una sensación de placer al hacerlo. El paciente puede intentar dejar de repetir este comportamiento, pero se le hace imposible hacerlo. Se presenta más en mujeres que en hombres, al menos un 80% de los adultos que lo padecen, son mujeres.

Señales de padecer tricotilomanía

  • Arrancarse el cabello frecuentemente.
  • Pueden aparecer zonas despobladas en áreas específicas como cabeza, cejas, pestañas. También se presenta con variación del volumen del cabello, el mismo se ve menos abundante.
  • Algunos pacientes pueden llegar a tragar el cabello.
  • Cubrir la cabeza con gorros, sombreros para disimular la pérdida de pelo.
  • Arrancar cabellos de otras personas o mascotas.
  • Son personas depresivas, en su mayoría.
  • Tienen otras conductas como morder las uñas o pellizcar su piel.

Diagnóstico

La enfermedad se diagnóstica según los criterios a continuación:

  • El paciente presenta pérdida de cabello por eliminación de vello.
  • Intenta repetidamente y sin éxito disminuir los tirones de cabello.
  • No poder parar de arrancarse el cabello, le genera angustia.
  • Siente arrepentimiento o vergüenza por no poder parar el comportamiento. O por las consecuencias que causa a su imagen.

¿Cómo se trata la tricotilomanía?

El tratamiento usado para el control de esta conducta incluye lo siguiente:

  • Inhibidores selectivos para rescatar la serotonina.
  • Antidepresivos tricíclicos que potencien la serotonina.
  • Terapia cognitivo-conductual. Que incluye entrenamiento de sensibilización y autocontrol, control de estímulo. Enseñar al paciente a cambiar el impulso de arrancar el cabello por otro comportamiento, como apretar el puño.

Soluciones para la alopecia emocional

Cuando la calvicie es del tipo emocional, es necesario tratar el problema por partida doble.

Se necesita tratar el cabello para devolverle la salud. Pero además es necesario frenar la causa que la provoca. Es decir se debe atacar la pérdida de cabello y los problemas emocionales al mismo tiempo. Lo aconsejable es acudir a un psicoterapeuta, y al mismo tiempo buscar un médico tricólogo. Algunos médicos especialistas que tratan la alopecia nerviosa, pueden indicar ejercicios de relajación y respiración. Así como técnicas para aliviar el estrés y la ansiedad.

Lo ideal es construir una psicología positiva que ayude a reforzar la mente y emociones. De esta manera se  evita la alopecia emocional. Es un proceso que requiere de tiempo, no es sencillo, ya que tiene muchas implicaciones. Pero si es posible frenarlo y recuperar la tranquilidad mental y una bonita cabellera.

Se deben hacer cambios como, una organización diaria, cambiar hábitos de sueño, destreza para relativizar problemas, alimentación sana. Todo esto hará que la persona tenga más estabilidad emocional.

Al sentirse bien, su cabello dejará de desprenderse y comenzará a crecer aquel que se haya perdido. Practicar yoga, ejercicios de respiración, meditación, también pueden ayudar al paciente a mantener el nivel de estrés. Impidiendo así que su estado emocional afecte su salud capilar.

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